ARGENTINA:

Comunidades guarani resistem ao acão de empresas multinacionais

Adital

Depois de quatro anos de espera e com a firme convicção de alcançar justiça, a comunidade Carapari, situada na região norte de Salta, recebeu a decisção da Corte Suprema de Justiça da Nação favorável à Empresa Refinor e contrária a seus direitos e dignidade.

A Refinaria do Norte S.A (Refinor) e Conta SRL (subcontratista), em função das obras de construção de uma nova etapa do gasoduto, entrou na comunidade em setembro de 2004, tomando seu território, seus direitos e formas de organização ancestrais, momento em que a comunidade, depois de pedir à empresa, sem retorno, os estudos de impacto ambiental, começou a transitar na esfera judicial pedindo respeito e o reconhecimento a seu povo, possuidor de uma cultura ancestral, que reivindica a terra como elemento no qua gira sua organização econômica, social e cultural.

Caraparí se situa no norte da província de Salta, no estado General San Martín, localidades de Salvador Mazza-Aguaray, a qual se limita no extremo norte com a República da Bolívia. A comunidade indígena é não só possuidora ancestral de suas terras, como também tem os títulos de propriedade. Sua extensão cobre uma superfície de 766 hectares, na qual estão morando cerca de 700 habitantes e está formada por quatro áreas: Madrejones, Yerba Buena, Playa Ancha e Caraparí, sobre as margens do Rio Caraparí e Itiyuro.

Na área existem sete povos indígenas e a maioria deles, por falta de vontade política, não têm os títulos de suas terras. Mas a apesar da comunidade o possuir, isso não foi um elemento levado em consideração. Na hora de analisar o conflito da comunidade e a empresa multinacional, a pergunta que se escuta entre os dirigentes das áreas é: O que é possível esperar para os povos e comunidades que têm a posse e não os títulos de domínio de suas terras?

A insistencia no comprimento de ditos estudos ambientais foi e continua sendo central no pedido do povo guarani. Tal demanda se relaciona com a possibiliade de conhecer, por um lado, os efeitos que podem gerar a construção do gasoduto em um curto, médio e longo prazo, sobre as práticas e as formas de vida dos moradores. E, por outro lado, as medidas necessárias para preverni-los e amenizá-los. Trata-se de um pedido vinculado à possibilidade de conhecer a aptidão de suas terras pra suportar os movimentos sísmicos próprios da zona.

Por outra parte, a comunidade solicitava o ressarcimento pelos danos causados no projeto do gasoduto (destruição de cercos de cultivo, casas, árvores, etc).

A nota é da Agência Walsh


Comunidades guaraníes resisten a la acción de empresas multinacionales

Adital

Después de cuatro años de espera y con la firme convicción de alcanzar justicia, la comunidad Carapari, situada en la región norte de Salta, recibió la decisión de la Corte Suprema de Justicia de la Nación favorable a la Empresa Refinor y contraria a sus derechos y dignidad.

La refinería del Norte S.A (Refinor) y Cuenta SRL (subcontratista), en función de las obras de construcción de una nueva etapa del gaseoducto, entró en la comunidad en septiembre de 2004, tomando su territorio, sus derechos y formas de organización ancestrales, momento en que la comunidad, después de pedir a la empresa, sin retorno, los estudios de impacto ambiental, comenzó a transitar en la esfera judicial pidiendo respeto y el reconocimiento a su pueblo, poseedor de una cultura ancestral, que reivindica la tierra como elemento en el qua dirija su organización económica, social y cultural.

Caraparí se sitúa en el norte de la provincia de Salta, en el estado General San Martín, localidades de Salvador Mazza-Aguaray, que se limita en el extremo norte con la República de Bolivia. La comunidad indígena es no sólo poseedora ancestral de sus tierras, como también tiene los títulos de propiedad. Su extensión cubre una superficie de 766 hectáreas, en la cual están morando cerca de 700 habitantes y está formada por cuatro áreas: Madrejones, Yerba Buena, Playa Ancha y Caraparí, sobre los márgenes de Río Caraparí y Itiyuro.

En el área existen siete pueblos indígenas y la mayoría de ellos, por falta de voluntad política, no tienen los títulos de sus tierras. A pesar de poseerlas la comunidad, eso no fue un elemento llevado en consideración. A la hora de analizar el conflicto de la comunidad y la empresa multinacional, la pregunta que se escucha entre los dirigentes de las áreas es: Que es posible esperar para los pueblos y comunidades que tienen la posesión y no los títulos de dominio de sus tierras?

La insistencia en el cumplimiento de dichos estudios ambientales fue y sigue siendo central en las reclamaciones del pueblo guaraní. Tal demanda se relaciona con la possibiliad de conocer, por un lado, los efectos que pueden generar la construcción del gaseoducto en un corto, mediano y largo plazo, sobre las prácticas y las formas de vida de los habitantes. Y, por otro lado, las medidas precisas para prevenirlos y minimizarlos. Se trata de una reclamación vinculada a la posibilidad de conocer el estado de sus tierras para soportar los movimientos sísmicos propios de la zona.

Por otra parte, la comunidad solicitaba el resarcimiento por los daños causados en el proyecto del gaseoducto (destrucción de cercados, cultivos, casas, árboles, etc).

Noticia de la Agencia Walsh
traducida del portugués por
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