Continúa creciendo la ayuda cubana y del ALBA en Haití

Raymundo Gómez Navia

Puerto Príncipe, 6 feb (AIN) A 24 jornadas de producirse en esta capital el devastador sismo que ocasionó, según versiones gubernamentales unos 212 mil muertos, sigue creciendo la ayuda cubana y del ALBA en la atención a la salud de la población haitiana.

Un resumen de la coordinación de la Brigada Médica señala que, hasta el viernes pasado, la misión ya alcanzaba la cifra de mil 200 cubanos y jóvenes haitianos, estadounidenses y nicaragüenses, de los cuales 706 están ubicados en esta capital.

Vinculados a la brigada hay 219 graduados de medicina, 67 internos y 116 estudiantes de quinto año de la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM), para un total de 402 jóvenes haitianos.

También se conoció que la asistencia médica ha alcanzado la cifra de 65 mil 031 personas, y que había arribado un carguero con 2,5 toneladas que incluía módulos para las salas de rehabilitación, los Centros de Diagnóstico Integral y un módulo de ambulancia.

Estas acciones están contenidas en el respaldo de los países del ALBA al pueblo haitiano.

Vivencias de un ortopédico tunero en Haití

Raimundo Gómez Navia

Puerto Príncipe, 6 feb(AIN) "Esta es una unidad de referencia dentro de los hospitales de campaña instalados en Haití", asevera William Álvarez Consuegra, ortopédico de la provincia cubana de Las Tunas y quien funge como coordinador en el centro instalado en Crois des Bouequet.

Álvarez Consuegra, quien ha laborado en zonas de desastre, como en Paquistán, y participado en tareas de colaboración cubana en Honduras, considera que "ha sido un trabajo duro, pero en equipo; organizado, con una calidad humana increíble y que todos los días logra resultados".

Señala que "el equipamiento instalado es del Primer Mundo, tanto en la sala de cuidados intensivos y en el salón de operaciones como en las áreas de rehabilitación, ultrasonido, laboratorios, que dan respuesta a cualquier demanda".

"Tenemos -agregó- en estos momentos 62 colaboradores adscritos a él, en especialidades de atención secundaria (cirugía, ortopedia,gínecobstetricia, entre otros) y primaria (medicina general integral y médicos generales), así como en la enfermería, con seis integrantes".

Refiere Álvarez que también está presente el frente epidemiológico, con un epidemiólogo y seis técnicos de vectores.

Comenta que recibieron ahora un refuerzo especial, con las graduadas de la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM) de nacionalidad estadounidense, quienes comenzaron en la consulta, aclimatándose al medio y al idioma, con buena aceptación entre los pacientes.

"Vienen con un espíritu alto y me parece que van a formar un buen equipo con nosotros", opina.

El doctor Álvarez rememora que, cuando arribó a esta capital, justo a la noche siguiente del sismo, encontró al Anexo, sitio de acampar la Brigada Médica cubana, convertido en un escenario de atención hospitalaria, con una elevada cifra de heridos y de muertos.

"Como integrante de una pequeña brigada de ocho galenos –relata-, fui ubicado en el hospital del Seguro Social, el Ofatma, que funcionaba anteriormente con una parte estatal y otra privada".

Calificó la primera noche allí de espeluznante, pues el lugar estaba a oscuras, por la falta de electricidad, sin apenas poder diferenciar si era un hospital o no.

"Cuando se echó a andar una planta auxiliar, vimos que en el patio y por doquier había numerosos cadáveres y pacientes con múltiples fracturas", explica.

Entonces improvisaron un salón de operaciones y comenzaron las primeras cirugías nocturnas con amputaciones ya traumáticas en niños, mujeres y hombres, hasta avanzada la madrugada.

"Descansábamos una hora quizás, y seguíamos con 17 y 18 horas de trabajo continuo, extenuante, en operaciones al aire libre y la presión de los numerosos casos por atender, durante cuatro días, hasta que nos llegó un refuerzo de anestesiólogos y ortopedistas, y se alivió un poco el trabajo", recuerda.

Allí estuvo laborando durante ocho días el doctor William Álvarez Consuegra, quien confiesa: "En Paquistán yo no experimenté tal sensación ante una realidad tan cruda como la encontrada aquí. Aún no nos hemos recuperado de aquellas largas jornadas".