NO A LA POSADA LLEVA ESTE CAMINO
Igor Calvo

No a la posada lleva este camino
que anegan los veranos y resecan
las lluvias.

A veces, en sus piedras, alguien
se sienta a ver el sol,
y son mis ojos los que se emocionan.
Aquí nada es reposo. La luna
cruza el cielo veloz como una hoguera.
Si alguien da un traspié, mi corazón
y yo nos levantamos. No
hacia la muerte lleva este camino,
no a los días cubiertos de polvo
que los quietos hojean
como libros de cuero (¡Incendio,
incendio, rápida hierba, huella
de los mártires, desalientos y ríos
y palabras ardiendo: todo esto
es nuestra sangre, nuestro tiempo!)

No a la posada lleva este camino.

Otros pies
-que son nuestros-
lo eligieron.

Igor Calvo,
Perú.

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Compañeros y compañeras de la resistencia:

En estos momentos históricos, determinantes, la unión de Nuestra América y del mundo en torno a la justicia de la causa hondureña es férrea. Hermanos artistas, qué doloroso resulta encontrarnos de vuestro lado y no a vuestro lado, compartiendo su lucha desde que el sol despunta. Sientan -se los pido con todo el corazón- que desde el Perú los trabajadores del arte con una fuerza telúrica de milenios en la sangre, les envían la médula de su camaradería; su canto a la libertad, que nunca muere.

Gracias al valor y decisión de nuestros hermanos comunicadores sociales de Honduras estamos pendientes de todo lo que sucede en vuestro pueblo del que ya somos parte. Con todo mi afecto les envío este poema que escribí hace ya muchos años, pero que siento vigente.
Igor Calvo, Peru.