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| Resistencia da ultimátum al régimen golpista oligarca Tegucigalpa. Radio Globo/Agencias. | agosto 11, 2009 El Frente Nacional de la Resistencia contra el Golpe de Estado dio este martes, a 45 días de resistencia pacífica, un ultimátum al régimen a Roberto Micheletti, "si en los próximos días la camarilla golpista no renuncia a su régimen de facto y se restituye al cargo a Manuel Zelaya Rosales". En una conferencia de prensa pública ante cientos de miles de hondureños, la dirigencia del Frente advirtió que si Micheletti y su régimen no renuncia tomará las siguientes medidas: 1. Aumentar y profundizar las acciones de resistencia en todo el territorio nacional e intensificar los llamados de acciones solidarias a nivel internacional en contra del régimen de facto. 2. Extender las acciones pacíficas para afectar el normal desenvolvimiento de las operaciones comerciales de empresas promotoras, financiadoras y ejecutoras del golpe político-militar contra el gobierno legítimamente constituido de José Manuel Zelaya Rosales y contra todo el pueblo hondureño. 3. Denunciar la ilegalidad del proceso electoral, avalado por un gobierno de facto, desnaturalizado por la expulsión violenta del presidente Zelaya de su cargo y del país, cuya restitución es el único medio de validar los resultados que se obtengan, con la observación y el reconocimiento de la comunidad internacional. 4. Promover en instancias nacionales e internacionales el castigo penal en contra de los responsables intelectuales, materiales y financieros, de las violaciones de los derechos y libertades civiles, de seis asesinatos de participantes en la Resistencia Popular perpetrados por policías y militares, y comandos paramilitares al servicio del régimen de facto. En la rueda de prensa pública, la dirigencia del Frente ratificó que el golpe de estado "se planificó en Washington", en respuesta a la posición que ha adoptado el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, en torno a la restitución de Zelaya. La conferencia de prensa se efectuó en las inmediaciones de la Casa Presidencial, ante una multitudinaria concentración popular, en la que participó nuevamente la primera Xiomara Castro de Zelaya, quien una vez más llamó a no desmayar en la lucha por restituir el orden constitucional. Cientos de miles de hondureños, concentrados en la resistencia pacífica en la capital de Honduras y que han mantenido sin interrupción desde hace 45 días, fueron reforzados desde anoche con el ingreso de parte de los manifestantes del centro, oriente y sur del país, mientras que hacia San Pedro Sula, a unos 250 kilómetros de la capital, se movilizan otros miles desde el occidente, las zonas de la frontera con Guatemala, el norte y la costa atlántica. Las marchas procedentes del interior de Honduras se suman a la resistencia pacífica contra el golpe militar que depuso el pasado 28 de junio al presidente Manuel Zelaya y la dirigencia del Frente Nacional de la Resistencia advirtió que se restituye el orden constitucional o no hay elecciones en noviembre próximo. Los testimonios llegados a la emisora Radio Globo, única en la capital con cobertura de la resistencia, relatan que al paso de los caminantes la población acudió solidariamente con alimentos, agua, ropas y albergue. La Marcha Nacional de Resistencia Popular es ignorada por los mayores medios de prensa del país, propiedad de grupos empresariales acusados de financiar la asonada militar que depuso al presidente Manuel Zelaya. Informes de participantes y dirigentes del Frente Nacional contra el golpe de Estado confirman que decenas de miles de personas entrarán a San Pedro Sula, luego de pasar la noche en comunidades cercanas. Dirigentes populares encargados de recepcionar la ayuda a los caminantes en el parque central de la ciudad elogiaron en los últimos días la generosidad de la población en ese propósito. En la capital, Prensa Latina constató ayer una actividad similar en la sede del Sindicato de Trabajadores de la Industria de Bebidas y Similares (STIBYS), donde se encuentra ubicado uno de los centros de acopio de la ayuda. El vicepresidente del STIBYS, Porfirio Ponce, explicó que han venido decenas de personas para contribuir voluntariamente a preparar la acogida, tanto en la alimentación como en el albergue. Añadió que se han recibido donaciones de varios sindicatos, colegios magisteriales y patronatos para contribuir con ese objetivo. Aquí ha venido mucha gente, niños con una bolsa de pan. El pueblo hondureño se ha volcado voluntariamente para contribuir en esta lucha por recuperar el orden constitucional, apuntó. El Frente Nacional acordó el pasado domingo en una asamblea incrementar la lucha pacífica en las calles para recuperar el Estado de Derecho y el retorno del presidente Zelaya, derrocado el 28 de junio pasado. Dispositivo militar en San Pedro Sula La policía y el ejército hondureños montaron un dispositivo militar para enfrentar la llegada este martes de miles manifestantes antigolpistas a la norteña ciudad de San Pedro Sula, a unos 250 kilómetros de esta capital. Ese territorio, el segundo en importancia en el país, será escenario este martes de una masiva protesta como colofón de la marcha nacional iniciada el pasado miércoles con destino a ese lugar y a Tegucigalpa, donde también se espera multitudinario encuentro. A San Pedro Sula arribarán personas procedentes del occidente, las zonas de la frontera con Guatemala, el norte y la costa atlántica de esta nación centroamericana. El engranaje militar impuesto allí fue diseñado y planificado por el viceministro de Seguridad del régimen de facto, Saúl Bueso Mazariegos, y el subcomisionado policial Abraham Figueroa Tercero, anunciaron medio locales de comunicación. Un reporte del periódico La Prensa indica que los miembros de la policía, con el apoyo del ejército "tienen órdenes precisas de efectuar los desalojos que sean necesarios", ante lo que calificaron como "inminentes tomas de carreteras por parte de los grupos de simpatizantes de Zelaya". Los uniformados, refirió el rotativo, ratificaron la intención de emplear "todos los recursos" para, según ellos, garantizar la seguridad de los ciudadanos, y "si es necesario efectuar desalojos, se empleará la fuerza que sea necesaria". De acuerdo con el Frente Nacional contra el Golpe de Estado, la marcha tiene carácter pacífico como las demás demostraciones populares para reclamar la restauración del orden constitucional, quebrantado por la asonada militar del 28 de junio último. Este lunes el presidente constitucional, Manuel Zelaya, pidió a los soldados que dejen de apuntar sus rifles contra el pueblo. "Yo le digo al Ejército de Honduras, desde Quito, Ecuador, que apunte sus rifles contra la oligarquía que explota al país y no contra el pueblo", expresó el dirigente, invitado a la investidura del reelecto mandatario ecuatoriano, Rafael Correa. Zelaya recordó que más de 10 jóvenes murieron aquí por protestar contra el golpe de Estado; fueron "asesinados en las calles", precisó, porque "estuvieron pacíficamente marchando y fueron sacrificados a balazos". Desde el lunes en Tegucigalpa Más de 3.000 personas llegaron la tarde del lunes a la capital hondureña procedentes del este del país, en una caminata destinada a exigir la restitución de Manuel Zelaya y sus dirigentes amenazaron con "boicotear" las elecciones de noviembre, comprobaron periodistas de la AFP. Encabezados por el sacerdote y ambientalista salvadoreño Andrés Tamayo, los manifestantes llegaron desde el departamento de Olancho a la colonia Cerro Grande, noroeste de la capital, donde pernoctarán para sumarse el martes a nuevas manifestaciones en la ciudad. "Venimos con la frente en alto con la esperanza que vamos a lograr el objetivo: el restablecimiento del orden institucional con el retorno al poder del presidente Manuel Zelaya", afirmó Tamayo a la AFP. "Si el gobierno golpista (de Roberto Micheletti) no acepta la restitución, no habrá elecciones. Vamos a boicotear las elecciones", aseguró el sacerdote, miembro del Frente de Resistencia contra el golpe de Estado. Micheletti que asumió el poder tras el derrocamiento de Zelaya, el 28 de junio, ha prometido que llevará adelante las elecciones del 29 de noviembre, pese a que la comunidad internacional ha amenazado que no las reconocerá si no es restituido el gobernante depuesto. En las elecciones se escogerá al nuevo presidente que debe asumir el 27 de enero de 2010, a 128 diputados (e igual número de suplentes), 20 miembros del Parlamento Centroamericano (y suplentes) y corporaciones de los 298 municipios. Otro de los activistas del Frente de Resistencia, Rasel Tomé declaró a la AFP: "la idea es esa, si los golpistas no dejan regresar Zelaya que no haya elecciones". Pero el gobierno de facto cree que si no hay objeciones de los candidatos perdedores, la comunidad internacional terminará reconociendo los comicios, aunque no se restablezca a Zelaya. La marcha dirigida por Tamayo fue la primera en llegar a su destino, de todas las que salieron de diferentes zonas de Honduras, unas con destino a Tegucigalpa y otras a San Pedro Sula, la segunda ciudad del país. Las caminatas --que se realizan a las orillas de las carreteras para no interrumpir el tránsito--, fueron organizadas por el Frente de Resistencia para reforzar las manifestaciones públicas en demanda del regreso de Zelaya al poder. |